lunes, 18 de junio de 2012

ÚLTIMOS DÍAS

Ya estamos a 18 de junio, como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando estaba bajando del avión con una temperatura de -24º, con nieve y hielo por todos sitios y sin ningún resto de vida natural por cualquier sitio que fuera, solo ramas peladas. Hoy estamos a 31º, una diferencia de 55º con respecto a aquel día. El sol está en lo alto,el cielo es azul y todo está verde.
Han pasado 5 meses ya, el tiempo vuela.
Lo que al principio era tristeza y melancolía producto de la llegada a un sitio en el que todo era nuevo para mí y no conocía a nadie, hoy es tristeza, pero por la idea de separarme de los amigos que dejo aquí. Han sido 5 meses en los que ha pasado de todo, cosas buenas y malas. Pero solamente me voy a llevar las cosas buenas vividas aquí,que no son pocas.
Primero despedirme de mis amigos, Paulina, Ewa, Anna, Karol, Radomir, Marta, Jadwiga, Blacej, Kasia. Han sido muchas cosas vividas con vosotros, la mayoría buenas. No olvidaré esos días en Ziwiec en las montañas. Como desde el primer día me acogisteis como uno más del grupo, como intentabais hablar entre vosotros en inglés, siempre que fuera posible, para que no me sintiera apartado y me sintiera integrado. Hasta los chicos que conocimos en aquellos días en Ziwiec, que no los conocíamos de nada, pero ya desde el primer momento intentaban hablar conmigo en inglés, para integrarme.
Echaré de menos esos días en Bob, donde sabía como entraba,pero no como iba a salir. Echaré de menos el Zitrynówka y el "Cheap Polish Wine" que tantas resacas me han dejado.
Paulina, a ti será quien más eche demenos. Echaré de menos tus "clases particulares de español" en los bares, como siempre me decías: "Relax Miguel", cuando intentaba que todo saliera según lo planeado y sobre todo, tu "Oh my godness!!!" cuando te pedía que me respondieras algo en español. Echaré mucho de menos a mi "rubia" preferida, aquella chica "tímida y callada" de mis clases de español. No olvides que me deber una visita a España.
Karol, sé que probablemente no vas a entender lo que escribo aquí, pero bueno, te lo escribo igual: Te echaré de menos amigo, con tus nervios, con tus idas de olla, las cervezas que nos habremos bebido juntos en estos días. En fin,todo.
Ewa, para ti, mis palabras son diferentes, pues a pesar del malentendido entre nosotros, no olvidaré nuestros buenos momentos, nuestros momentos de bromas, y aquellas noches de confidencias en Ziwiec. Siempre serás "Ewita, my tentmate" y espero que para ti siga siendo Migui. No olvides que me prometiste unas vacaciones en España, y que me ibas a visitar.
Anna, se que no hemos tenido mucha relación, y me gustaría haber tenido más. Me da pena irme sin haberte conocido mejor,porque sé que eres una buena persona. Te deseo lo mejor en Barcelona. Y cuando estés, aunque vivo en la otra punta de España, pero quiero que sepas que estás invitada, vale?
Rado, bueno contigo,que decirte amigo. Te digo igual que a Anna, que no hemos tenido mucha relación,pero me hubiera gustado tener más, pero el tiempo ha sido poco. Aunque la poca relacion que hemos tenido, ha sido bastante buena. Si vuelves a España,avisa,vale?
Jadwiga, igual que a Rado y a Anna, te digo que me hubiera gustado tener más tiempo para conocerte mejor. Pero que el tiempo que he tenido me ha servido para encontrar a una buena persona. Me llevaré también un buen recuerdo tuyo. Gracias por servirme de intérprete cuando alguna cosa me resultaba difícil de explicar.
El resto, también os digo lo mismo,que me gustaría haber podido conoceros mejor, pero me llevaré un buen recuerdo vuestro.

En cuanto a mis alumnos, también os echaré mucho de menos.
Marlena: Terei muitas saudades tuas. Gostava imenso de te ter podido conhecer melhor. Passei um grande dia no domingo passado. Espero algúm dia possamos encontrar-nos, quer na Polónia, quer Espanha, quer Portugal. Gostei imenso de te ter conhecido. És uma grande pessoa.
Iwona: Não esquecerei o teu sorriso ao entrar nas aulas com aquele: Dzien Dobry!!! Como me ajudavas com o polaco quando tinha alguma dúvida. Espero tudo corra bem, e pronto possas falar com a familia do teu namorado em português.
Para el resto de mis alumnos, ha sido un placer teneros como alumnos. No os olvidaré.

Polska zabierze Cię w sercu!!!!







lunes, 11 de junio de 2012

AUSCHWITZ Y BIRKENAU

Jueves, 7 de junio de 2012.
Amanece el día mejor que hemos tenido en toda la semana, o sea, soleado. A las 9 de la mañana estamos Ana y yo en Korfantego esperando a Paulina, Blaciej y Marta para salir dirección a Cracovia para pasar la mañana allí, comer en algún restaurante típico y salir después dirección a Oswiecim para ver Auschwitz.
Tras 2 horas de viaje en tren, donde nos pegamos 2 horas para hacer 61km a través de los verdes campos polacos, llegamos a Oswiecim.
Es algo obligado hacer una parada en nuestro querido Zabka, para tomar un refrigerio, pues vamos en dirección a Auschwitz, bajo un sol de media tarde, por aquellas calles medio desiertas de esa localidad silesiana.
Por fin, tras una hora andando, buscando la entrada, conseguimos llegar a la puerta principal. Como era de esperar había más gente que en la guerra, la mayoría chinos o japoneses (yo que se, a mi me parecen todos iguales).
Después de hacer unas compras en la librería, entramos dentro y empieza nuestra andadura por el campo de concentración más conocido del mundo.
ARBEIT MACHT FREI (El trabajo te hará libre)

Nada más entrar encontramos lo más conocido de allí, la puerta principal con la escritura de ARBEIT MACHT FREI (el trabajo te hará libre).
Ya desde que pasas la puerta sientes una extraña sensación. Algo raro pasa en ti. Empiezas a caminar por las calles del campo,y vas entrando en cada uno de los barracones, donde vas descubriendo cosas que te ponen la piel de gallina. De todos los objetos que ves, que pertenecieron a los prisioneros judíos, lo que más te llama la atención es el encontrarte con una montaña de pelos humanos, que eran arrancados a los julios nada más entrar, para rellenar los colchones de las tropas alemanas, y en otros casos, como retardantes para las bombas. Más adelante te topas con una montaña de gafas viejas, objetos de cocina, objetos ortopédicos, ropa, maletas,objetos de limpieza e higiene pesonal,etc... hasta que llegas al punto más impactante de todos: los zapatos. 2 habitaciones llenas de zapatos, zapatos usados pertenecientes a los prisioneros del campo, miles de zapatos de todos tipos: de hombre, de mujer, botas, zapatos de niños,etc... La sola imagen de esas montañas con miles de zapatos te hace ver el nivel de ocupación que tuvo el campo, pues cuando lees que es solamente una pequeña parte, descubierta por los ejércitos aliados, descubres la magnitud de lo que allí ocurrió.


Una vez visto el museo sales nuevamente a los corredores y te encuentras otro punto que te hace poner la piel de gallina: el patíbulo. Se trata de una estructura donde ahorcaban masivamente a los prisioneros. Al verlo te vienen a la mente los cuerpos colgados allí, imágenes vistas unas horas antes en el museo de la fábrica de Oskar Schindler (sí, el de la lista de Schindler), en Cracovia.
Patíbulo

De allí pasas al muro de los fusilamientos, donde, entre los cientos de agujeros de los impactos de bala, descubrí que un día antes la selección italiana de fútbol depositó un ramo de flores.
Muro de los fusilamientos


Y finalmente, cuando ya crees que nada más puede ponerte peor todavía, llega el peor de los sitios: la cámara de gas y los crematorios.
Cuando entras en la cámara de gas, algo dentro de ti se paraliza, sientes que te falta el aire y sientes una angustia indescriptible. Se trata de una sala con las paredes lisas, con dos puertas, una para entrar vivo, y otra por donde sacaban los cadáveres para llevarlos directamente a los crematorios, para desacerse de ellos. Aún se pueden observar arañazos en el cemento, producidos por los prisioneros en un desesperado intento de huir de aquel infierno.
No hay nada más dentro, solamente un par de ventanitas en el techo, esas ventanas por donde los soldados nazis introducían el gas Ziklon B, en forma de bolitas pequeñas.
Cámara de gas

De ahí, los cuerpos pasaban a los crematorios, donde iban incinerando los cadáveres para deshacerse de ellos.
Allí dentro todo parece detenerse. Las paredes ennegrecidas, las chimeneas preparadas, el ambiente, en fin, todo te hace sentir una angustia indescriptible.
Crematorios


 Una vez sales de Auschwitz I, con el cuerpo revuelto por lo que acabas de ver, te diriges a Auschwitz II - Birkenau. Que es el segundo campo en importancia, y el primero en tamaño.
¿Tamaño? Sí,tamaño, porque es impresionante el tamaño que tiene, es como una ciudad rodeada por vallas de espinos.
Nada más llegar a la puerta, encuentras las vías del tren, esas vías donde llegaban los trenes llenos de prisioneros, la mayor parte de ellos, directos a la muerte, porque decir Birkenau significaba hablar de muerte, de hecho, al fondo del campo podemos encontrar una linea imaginaria que simbólicamente separaba la vida de la muerte, se trata de una linea de espinos que había entre los barracones y los crematorios y las cámaras de gas.
Entrada a Birkenau

Una vista del tamaño que tenía el campo

La linea que separaba la vida de la muerte

Vista que tenían los prisioneros que entraban en Birkenau
Barracones de madera

Vista de Birkenau

Barracones de las mujeres
Una vez entras al campo, te diriges primero a los barracones, empezando por los de madera, donde nada más entrar ya imaginas como era la vida allí dentro, con casi 1000 personas hacinadas en una barraca de madera, con agujeros en el suelo y en el techo, para que entrase el aire, con la intención de "renovarlo", y con una estufa de ladrillo en cada lado del barracón. A los lados se disponían las literas donde llegaban a dormir hasta 3-4 personas en cada cama.
Es junio y hace calor dentro, pero puedes imaginar como sería vivir allí dentro en invierno, con temperaturas de -20ºC.
Luego vas a los barracones de ladrillo. Allí, aunque parece que la vida puede ser mejor, las condiciones no pueden ser sino peor. Te encuentras una especie de cuadra enorme, con unas literas de ladrillo repartidas por todo el barracón, donde dormían hasta 4-5 personas en cada hueco, con algo de paja como colchón y una sola estufa en el centro como calefacción para todo el barracón.
Dentro huele a todo: humedad, barro, tierra, mierda, suciedad... Y la sola vista te hace imaginar las condiciones de vida de las más de 500 personas que vivían hacinadas dentro.
En este hueco vivían 15 personas

Interior de los barracones de madera

Detalle de las estufas (al fondo se ve la otra) y los agujeros en las paredes para entrar el aire

Interior de los barracones de ladrillo

Estufa para calentar todo el barracón

"literas" 
Finalmente vas a las cámaras de gas y los crematorios. Destruidos por los alemanes para ocultar las atrocidades que allí cometieron. Todavía están los escombros tal y como quedaron tras los bombardeos, 65 años después. Pero a pesar de ello, todavía se puede apreciar algo de lo que había allí.
Restos de las cámaras de gas, al fondo los crematorios

Cámaras de gas
Va cayendo la tarde y decides que tu cuerpo no da para más, por lo que decides salir a la calle con el cuerpo descompuesto tras lo que has visto allí y después de imaginarte las atrocidades que se produjeron allí.
Nada más salir, y después de pensar en todo lo que has visto, empiezas a darte cuenta de que hay un antes y un después de visitar Auschwitz, y empiezas a valorar más lo que tienes y descubres que por muy fuerte que nos sintamos, la vida no tiene el valor que le damos, pues siempre hay gente que decidirá quien vive y quien muere y que jugará con la vida a su antojo.
Espero que os haya gustado este post, y os haya ayudado para mostrar un poco más como es esta zona, que significa un punto negro en la historia reciente de la humanidad, un lugar donde perdieron la vida mas de un millón y medio de personas.