lunes, 9 de abril de 2012

LA VIDA SIGUE EN KATOWICE

Día 9 de abril, como pasa el tiempo!!! Parece que fue ayer cuando llegué y ya hace 2 meses que estoy aquí. Los días parecen que van cada vez más deprisa, antes de que me dé cuenta estoy pillando el vuelo que me devuelva a España.
La primavera parece ser que quiere entrar, aunque por lo que se ve el invierno se está haciendo el duro y no se está dejando vencer, porque por ejemplo, ayer, día 8 de abril y Domingo de Resurrección, amaneció nevando y estuvo nevando toda la mañana.
Pero todo es diferente ya, los días son cada vez más largos, ya no hace ese frío que hacía al principio, ya puedo empezar a salir a andar (cuando me deja la lluvia,claro), y ya empiezo a conocer a gente.
Mentiría si digo que no echo de menos la vida en España, pero ya no es esa sensación de nostalgia que sentía al principio. Ya salgo más, me relaciono con más gente, las clases cada día van mejor, en fin,todo parece que se va llevando mejor.
Pero siempre hay una cosa en mi cabeza que tengo desde el primer día que llegué, y es esa desigualdad tan grande que hay aquí. Sí, desigualdad, como lo leen. Aquí no te cansas de ver coches que hasta en España es difícil ver, como pueden ser Hummers, Bentleys, Aston Martins, Porsches por doquier, y sobre todo, para un aficionado al mundo de los rallyes como yo, hay un innumerable número de Subarus Impreza o Mitshubishis Lancer Evo.
Pero por el otro lado también es lo más normal del mundo el encontrarte a mucha gente rebuscando en la basura, recogiendo aunque sea un simple casco de cerveza vacío, porque aquí,como antiguamente se hacia en España, se siguen recogiendo los cascos vacíos.
Y ya que hablamos de cerveza, he de hablar de uno de los grandes problemas que hay en este país: el alcohol.
Estamos acostumbrados a ver en España a gente borracha por la calle, sobre todo los fines de semanas y en fiestas, o a los vagabundos con su cartón de vino al lado. Aquí lo normal es ver a la gente bebiendo cerveza o vodka por la calle, y en un número mayor que en España. No es extraño encontrarte con gente borracha desde  bien temprano por la mañana. y da igual si es un lunes, viernes o domingo. Para ellos es igual.
Dicen los de aquí que beben porque no tienen otra cosa que hacer, pues no encuentran empleo. Pero yo digo: Si en vez de dedicar el tiempo y el dinero a beber, lo dedicasen a buscar empleo y prepararse academicamente, ¿No sería más fácil encontrarlo? Es que estamos ante un caso de la pescadilla que se muerde la cola, pues como no tengo empleo, bebo, pero como bebo nadie me da empleo.
Creo que se debería hacer algo por esas personas, porque hasta el propio pueblo polaco reconoce que tienen un problema serio con el tema del alcohol.
Otro aspecto que provoca el excesivo consumo de alcohol es la inseguridad en las calles, porque ya me han dicho varias veces que evite andar por la calle, y más solo, a ciertas horas de la noche, porque es peligroso.
Uno de los grupos que es muy común aquí, y que mejor no encontrarte de madrugada,  es el llamado grupo de los DRESSYS (o Chandalistas). Se trata de grupos de jóvenes, la mayor parte de las veces asociado al movimiento deportivo ultra, que puedes encontrarlos muy fácilmente en lugares como discotecas y zonas de marcha, los cuales son violentos y suelen ir buscando el enfrentamiento, sobre todo si van bajo los efectos del alcohol (la mayor parte de las veces). Estos grupos, se les aprecia claramente por su indumentaria,pues suelen llevar botas, pantalones deportivos, cazadoras deportivas y suelen ir rapados (es lo más parecido al movimiento Cani en España, pero mucho más peligrosos).
Las chicas que les acompañan, las llamadas BOTITAS BLANCAS (equivalentes a las Chonis españolas), reciben su nombre a ese calzado, pues es muy normal verlas con botas blancas.
Yo,por ahora, he tenido la suerte de no encontrarme con un grupo de estos, básicamente porque todavía no he salido mucho por Katowice, y cuando he salido he ido a una calle de bares que hay cerca de mi casa, y que no es del agrado de este grupo, pues ellos son mas de ir a Pomarancza, una discoteca que hay aquí.
Pero bueno, dejando de lado este tema, y para acabar, he de decir que cada día voy conociendo a más gente, y me voy soltando más a la hora de moverme por la ciudad. Ya hago vida normal aquí, aunque mi asignatura pendiente es el peluquero, pero bueno, nunca está de más una ayuda de un nativo,jejeje.
Bueno,pues yo sigo por aquí, ya seguiré contando más cosas de mi estancia en tierras polacas.